miércoles, 18 de enero de 2017

Vacío bajo cero



No hay lugar para esconderse del vacío. 
No sé dónde durmió el vagabundo esta madrugada, no estaba en la mañana en los portales de siempre, pero ahí está de nuevo, tomando el sol en el parque, frente a mi ventana. Se queda ahí tendido todo el día. Me recuerda que la vida es efímera. 

martes, 13 de diciembre de 2016

El alma, bajo siete llaves

Yo.

El alma, bajo siete llaves. Sácala solo cuando sale el sol. 
El alma, rota en mil pedazos que puedes componer cada día, como un puzzle de cartón.

El alma, rota rota rota; pero nadie ve sus quebrados bordes. Si no la muestras a la luz de la luna y el sol, cuando las personas hablan, los cafés cuelan en las cafeteras de todas las cocinas, y la soledad se acuesta sobre un colchón humano, toma nuestro rostro, somos nosotros ante el espejo, aún cuando no nos miramos.

Nadie puede herirte tanto como quienes te aman. Porque nadie llegará más cerca de tu alma, donde las heridas no sangran pero tampoco cierran. 

lunes, 10 de octubre de 2016

Volver



Volvemos a los lugares porque nos extrañamos a nosotros mismos. Ni los espacios, ni las canciones, ni las conversaciones. Sólo nos interesa ser los que fuimos, los que éramos, los que ya no seremos. 

Volver es imposible.

viernes, 3 de junio de 2016

Sin tiempo


'Pain', 2007.

No, no tengo tiempo nunca, por eso llevo años bloqueada, sin escribir apenas ni un cuento que como boomerang nos dispare las ganas o los sentidos o los instintos; un cuento que despierte tu mente.

No, no tengo tiempo nunca, por eso no he viajado mucho, no conozco el mundo más que por telediarios y vídeos, fotos y anécdotas, pero mi vida es un viaje, incluso sentada en el sofá no me detengo, ahora estoy corriendo junto a ti, tomando el tren a la siguiente oración.

No, no tengo tiempo nunca, por eso no he publicado casi, mis textos envejecen en el ordenador, algunos tienen más años que nuestro amor, amor; tampoco he expuesto mucho ni creado grandes obras,  dibujo en agendas lo que se cruza por mi mente; como un rayo de sol, apenas tengo tiempo para mi imaginación, sólo dedico unas horas a calentar la hoja con alguna emoción.

No, no tengo tiempo nunca, por eso prácticamente no tengo amigos, pasan días y días en que sólo hablamos tú y yo, amor; en que el mundo se vuelve un decorado con coches y nubes, con niños que lloran y ríen, con interrogantes y alarmas, donde nadie nos habla más allá de pedirnos dinero, preguntar una dirección o qué queremos en la panadería o el bar; la soledad era esto de quedarnos sin tiempo, al margen del reloj. 

No, no tengo tiempo nunca, él me tiene a mí. Por ahora.




Madrid, mayo de 2016. Lien C. Lau. My life in (S)pain.




domingo, 28 de febrero de 2016

Un día de verano en invierno

Yo, Deià, Mallorca, 2015. (Foto: L. Placencia)


Los domingos somos como gorriones atrapados en una jaula de oro: nuestra alma. 

Me asomé a la ventana y el verano me habló: me voy, dijo, pero te quise mucho. Por qué te vas, le increpé, pero ya me había dado la espalda; mañana lloverá y todos hablarán de eso.

domingo, 16 de agosto de 2015

Un día de invierno en agosto


Lien C. Lau, 2015.


Llegó el invierno a Madrid, de golpe, en pleno agosto.
Pero yo me guardo siempre el verano dentro, por si hace falta sacarlo y calentar la estancia.

Lo que no se puede vivir es una piedra en un zapato imaginario.  

domingo, 28 de diciembre de 2014

Quién




Quién te sonríe al pasar. Quién se asoma a los cuencos de tus ojos. Quién navega en tu mente. Quién te presta cobijo bajo su paraguas, quién te cubre con una manta por las noches, quién susurra tu nombre frente al espejo, quién te sueña sin prisa pero sin pausa, quién te anhela. 

Quién te escribe dudosos poemas. Quién te cuenta los lunares con la lengua. Quién te escoge las mejores flores silvestres. Quién rompe por ti las nueces, quién te abre los frascos de vidrio, quién ordena tus cajones, quién te saca a bailar, quién te seca las lágrimas, quién te aguanta los silencios.

Quién te cocina tu plato favorito, quién te compra los mangos más frescos, quién se acuerda de ti cuando atardece, quien te vela.

Quién te estruja el corazón, quién te aprieta el cuello, quién te abre las venas, quién te deja caer, quién te olvida, te ignora, te deja.

Quién se aleja y quién se queda. Quién es cura y quién veneno.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Sonríe

Cuando cerramos los ojos abrimos otro mundo. Despegamos los pies del sueño. Del suelo. Del cielo. Volamos. Buscamos nuevos horizontes. Planeamos.

Aunque el cielo se oscurezca, aunque el espejo se rompa, aunque la soledad sea una carga que llevas puesta, vas a sonreír. Es un mandamiento de tu (in)conciencia. Sonríe.

Una foto publicada por Lien C. Lau (@lacajadelachina) el